
Design Blob es un estudio formado Laura y Blanca, arquitecta y diseñadora de interiores, que intentan hacerlo todo juntas. Lo explican así: «De nuestros debates suelen salir nuestras mejores soluciones, al cuestionarnos la una a la otra». Trabajar así es también su forma de aprender: cada una va incorporando las habilidades de la otra.
Lo primero que hacen al entrar en un espacio vacío es intentar entenderlo, qué transmite y qué le falta para responder a lo que pide el cliente. La propuesta la presentan con planos, dibujos a mano, imágenes de inspiración y muestras de materiales. Hay un material que se repite proyecto tras proyecto: la madera. Según el estudio, «da la calidez necesaria para crear hogar».
A eso se suma su gusto por el diseño a medida, algo que se ve con claridad en la Clínica EstudioFisio Goya, su tercera colaboración con el mismo cliente. El local llevaba décadas acumulando reformas sin identidad, con un suelo de linóleo naranja de los noventa y una estructura de oficina pintada de negro. No tenía visibilidad desde la calle, así que toda la experiencia había que construirla desde dentro.
El punto de partida fueron siete balcones a la calle, una entrada de luz natural poco habitual en este tipo de espacios, que acabó marcando la distribución completa. «Queríamos que el interior transmitiera esa sensación de bienestar, un lugar donde el paciente pudiera sentirse en calma y completamente a gusto.
Por eso la paleta es neutra, para reforzar la luminosidad y la claridad del espacio», cuentan Laura y Blanca. El suelo de madera en espiga recorre toda la planta y unifica visualmente las distintas salas.
En recepción, una mesa redonda de madera con patas caladas convive con un olivo que roza el techo. En la sala de pilates, un panel de librillos de madera hecho a medida funciona a la vez como aislante acústico y como fuente de luz cálida. El almacenaje se resuelve con la misma discreción: un armario de ratán de doble altura guarda el material de la sala de ejercicios sin que se note. La obra empezó en diciembre de 2025 y la clínica abrió en marzo de 2026, apenas tres meses después.
El proyecto con el que sintieron que el estudio ya tenía una forma propia de hacer las cosas fue distinto: una vivienda de 180 m² frente al parque Eva Perón, un encargo en el que tuvieron mucha libertad para expresarse.
Laura y Blanca llevan veinte años trabajando juntas
